El granado, punica granatum, árbol de la granada, es un árbol asociado a la humanidad desde tiempos remotos, junto con la vid y el olivo. Su origen se sospecha que fue en la región que hoy conocemos como Irán y se dice que la granada es la fruta predilecta de Oriente Medio, después de los dátiles. Los granados son árboles que desde la antigüedad el ser humano ha utilizado tanto por sus frutos como por su belleza. Son árboles pequeños, de tronco retorcido, color grisáceo y madera dura. Hojas de color verde brillante y flores grandes, hermosas, rojas, llamativas que de Mayo a Julio embellecen los granados, de aroma suave y dulzón. Su fruto es la granada, con sus múltiples gajos de sabor dulce con un toque ácido que son una exquisitez con la que se elaboran numerosos postres.

La granada también se conoce con el nombre de “milgranos”, por la cantidad de granos que nos regala, y esta abundancia es la que hace pensar en la granada como símbolo de fertilidad, por la abundancia de sus semillas.

Los griegos asociaban esta fruta a la diosa Afrodita, decían que eran afrodisíacas y un regalo de venus a sus adoradores. Para la cultura griega la granada era símbolo de vida, regeneración y matrimonio. Cuenta un mito griego que Perséfone, hija de Deméter, fue secuestrada por Hades, señor del inframundo. Su madre intentó liberarla, pero en cuanto Perséfone comió la granada quedó atada a Hades, simbolizando la granada la unión indisoluble del matrimonio.

Para los zoroastrianos, la granada hacía invencibles a los guerreros. Los egipcios la utilizaban como alimento y medicina, y también extraían del granado un tinte rojo. Para la tradición judaica la granada era símbolo de belleza y se regalaba a las jóvenes para augurarles una fértil descendencia. Para los budistas la granada también era un fruto bendito que protege de los malos augurios.

En Japón y China es símbolo de fertilidad y abundancia. En la India, las mujeres beben jugo de granada para combatir la esterilidad. Para el Cristianismo es símbolo de la resurrección y la vida eterna, es uno de frutos de la tierra prometida. Durante la edad media también encontramos muchas alusiones a la granada asociada a la fertilidad. Y para el Islam la granada es uno de los frutos del paraíso y también símbolo de fertilidad, de hecho uno de los rituales del matrimonio es que la pareja de novios entre a casa con una granada, el novio la parte y ambos se ponen a comerla, cuantas más semillas come la pareja más grande será su descendencia.

En España, la cultura andalusí demostró un especial don para el arte y la hermosura como bien demuestra su arquitectura, sus jardines, sus poemas y sus escritos, y como no en sus palacios y jardines abundan los naranjos con el azahar y los granados, así fue hasta tal punto que Granada fue el nombre de su capital. Granada ciudad y la granada fruto, ambas dulces, exuberantes, hermosas y mágicas.

Pero el granado no es solo bello y la granada no es solo exuberante, sino que además poseen muchas propiedades benéficas para nuestra salud:

Corteza: La corteza de la raíz y el tallo de los granados es muy rica en taninos, alcaloides y oxocalato cálcico. La corteza del granado posee propiedades antihelmíticas, contra la formación de parásitos, especialmente útil para la expulsión de la tenia. Para ello preparamos una infusión de la corteza y tomamos cuatro vasos al día, esta infusión paraliza a los parásitos, después es conveniente tomar un purgante para acelerar su expulsión de los intestinos. No es conveniente abusar pues puede tener efectos negativos sobre el sistema nervioso.

La corteza de los frutos es especialmente rica en taninos, por tanto es astringente, por ello es muy utilizada en el control de las diarreas. También se utiliza en gargarismos para la gingivitis y las llagas de las encías, pues ayuda a cicatrizarlas y tiene efecto antiséptico.

La infusión de la corteza del fruto también se usa en dermatitis y prurito, ayuda a calmar el picor.

De la corteza y también de las flores se extrae un tinte rojo.

Granada: esta fruta es muy utilizada por su sabor como postre, condimento para ensaladas y forma parte de muchas recetas de cocina, pues tanto por vista como por sabor es un regalo para los sentidos.

Por su bajo contenido en calorías y su bajo índice glucémico se utiliza mucho en las dietas de control de peso. A pesar de ser muy rica en fibra, la granada también es rica en taninos, con lo cual es astringente y si abusamos de ella puede causar estreñimiento.

La granada es rica en potasio, calcio, fósforo, magnesio y cinc, vitaminas A, C, E y ácido fólico. Por tanto no es solo un plato de sabor muy rico, sino que además es un excelente nutriente.

Es diurética, ayuda a la eliminación de líquidos y es recomendable en los casos de hipertensión y ácido úrico.

La granada es muy buena para la piel y como antioxidante, de hecho es muy utilizada en cosmética, tanto la granada como el aceite de semillas de granada para la elaboración de cremas hidratantes, regeneradoras y sérums. También se usa para reforzar el cabello.

El zumo de granada, con menos fibra pero mucha más concentración de vitamina C es un potentísimo antioxidante que nos ayuda a mantener nuestros tejidos más jóvenes y sanos. Recomendado para mantener el corazón más joven, en las personas con riesgo cardíaco, se recomienda tomar granada, unida a una dieta equilibrada, pues ayuda a mantener las arterias más elásticas, evita que suba la tensión y evita el colesterol.

Aceite de granada: El aceite de granada se extrae por presión de sus semillas. Las semillas son estrogénicas, útiles para las alteraciones y el dolor de la menstruación, para ello tomaremos todos los días una cucharada sopera de aceite de semillas de granada.

Este aceite es muy rico en ácidos grasos y con propiedades antiinflamatorias. Tomar frecuentemente aceite de semillas de granada puede ayudar a aliviar dolores de tipo nervioso y osteomuscular. También tiene propiedades muy beneficiosas para la piel, aplicada por vía tópica nutre y regenera la piel, pero además, tomado por vía oral es un regenerador epitelial muy bueno que fortalece la piel y sus propiedades inhibidoras de prostaglandinas ayuda a reducir irritaciones, dermatitis y picores, recomendado para las dermatitis atópicas.

Por tanto la toma regular de aceite de granada es muy bueno para el aparato reproductor, la piel y el sistema nervioso, así como un potente antiinflamatorio.

Flor: la flor del granado también posee propiedades astringentes, por tanto, al igual que la corteza es útil en el tratamiento de diarreas, y para tratar gingivitis, llagas de las encías en gargarismos y usando su infusión en uso tópico es recomendable para las heridas y el prurito en la piel.

Elixir floral de granada: la esencia floras pomegranate, es un elixir floral de las flores de Mediterráneo. Este elixir es de naturaleza femenina, y está asociado a las alteraciones de la mujer: miedo al embarazo, a no ser una buena madre, a no ser fértil, miedo a la intimidad sexual, pudor, etc… Nos ayuda a potencias la energía creativa de la mujer y también a definir el rol que desea jugar en cada momento como mujer: madre, esposa, profesional, sensual, artística, etc…

También es muy útil cuando es necesario conciliar la vida familiar y la profesional, en esos momentos en que la mujer ha de decidir entre el éxito profesional, o sacrificar su dedicación al trabajo para convertirse en una mamá que pasa tiempo con sus hijos.

Para los hombres está muy indicada para ayudarlos a reconciliarse con su parte femenina y también se utiliza para despertar los sentimientos paternales, para ese momento en que el padre también encuentra dificultad de conciliación entre su parte profesional y su parte paternal.

 

                        Rosana Ferre

 

 

 

 

 

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