El nogal (juglans regia), juglans es el nombre latino del nogal que significa “bellota de Jupiter” en alusión a las nueces. “Jupiter” está compuesto por “ju” y “piter”, “ju” viene de “lu” y significa “luz” y “piter” significa padre, Jupiter, por tanto es “padre de la luz”, es el dios que protege, que permite la expansión y la protección. Y el epíteto “regia” significa “real” haciendo referencia al porte majestuoso del nogal. Así, de este modo, el nogal crece soberbio y exuberante expandiendo su copa hacia el cielo y sus raíces hacia la tierra de manera exuberante y generosa.

El nogal, en nuestra cultura ha estado siempre asociado al nacimiento, antiguamente, cuando nacía un niño, era costumbre plantar un nogal como símbolo de protección para él. Curiosamente, en Oriente el nogal es el árbol de la muerte y se planta en los cementerios, evidentemente, estas dos tradiciones aun pareciendo opuestas están muy cercanas, pues tanto el nacimiento como la muerte son las dos caras de una misma moneda: el cambio.

El nogal es un árbol magnifico, que puede llegar a los 35 metros de altura y su tronco puede llegar a tener un diámetro de más de 2 metros. Posee gruesas y abundantes ramas. Sus hojas al brotar son rojizas para tornarse después en verde oscuro y aromáticas al crecer.

El nogal posee floración femenina y masculina, las femeninas nacen en pequeños racimos y son de color rojizo y las masculinas en racimos más generosos y de color púrpura.

Su fruto es la famosa nuez, un fruto que como siempre se ha dicho recuerda a la forma del cerebro y por este motivo siempre se le han otorgado propiedades beneficiosas para el cerebro, que gran “casualidad” que ahora la ciencia nos descubra que los antiguos tenían razón, pues la nuez es muy rica en omegas y fosfolípidos, alimento indispensable para el buen funcionamiento de nuestro cerebro. Pero no solo la nuez recuerda  a nuestro cerebro, sino que su dura cáscara también recuerda a nuestro cráneo y protege a la nuez como nuestro cráneo protege nuestro cerebro. De hecho “nuez” deriva de “hueso”.

Propiedades de las nueces:

Las nueces son muy ricas en grasa insaturadas, omegas, esto las convierten en un alimento indispensable para el cerebro y el sistema nervioso en general, y también ayuda a mantener las arterias elásticas, a evitar la arterioesclerosis y la hipertensión que deriva de la esclerosis arterial y por tanto es un magnífico protector de nuestro corazón.

Son ricas en lecitinas que ayudan a emulsionar las grasas saturadas, por tanto las nueces son una buena ayuda para las personas con el colesterol LDL (el “malo”) alto, pues las lecitinas ayudan a emulsionar, deshacer, arrastrar el colesterol.

Las nueces son ricas también en vitaminas del grupo B, para el sistema nervioso y la piel, la vitamina A, para la vista, las mucosas y el crecimiento, la D para los huesos, y la E para la piel, el sistema hormonal y el reproductor.

También es muy rica en fosfolípidos, especialmente interesantes para el buen funcionamiento del cerebro y la memoria, muy recomendables para los estudiantes y las personas que tiene trabajos de desgaste intelectual.

Las nueces tiene la mala fama de que engordan, es muy cierto que tiene gran cantidad de calorías, pero analicemos un poco este dato, 100g de nueces tiene 665 calorías, 10g de manzana, sobre 60 calorías, visto así, para perder peso, comemos manzanas y para engordar nueces, pero 100 g de manzana es media manzana pequeña, que básicamente aporta agua y glucosa y poco más,  que se digiere enseguida y no quita el apetito, mientras que 100 g de nueces peladas es una bolsa entera, como mucho comemos unos 25, 30 gramos de nueces, que si calculamos rondan las 150- 160 calorías, lo mismo que suelen tener las barritas de cereales para perder peso y menos calorías que una manzana entera, nos aportan muchísimos nutrientes como hemos visto, hay que masticarlas, son crujientes y son de digestión lenta, lo cual ayuda a aportar sensación de saciedad. Por tanto, bien equilibradas con el resto de la dieta se pueden tomar también en regímenes de control de peso.

Las nueces poseen un bajo contenido en carbohidratos y son en cambio una buena fuente de proteínas vegetales, por tanto son alimentos recomendables para diabéticos.

Hemos dicho que la nuez era rica en omegas, en concreto destaca por su aporte en omega 3, que es una grasa cuya falta da tendencia a la depresión, por tanto personas con el ánimo bajo, estresadas y con ansiedad deberían tomar todos los días de 7 a 12 nueces.

Estos omegas tienen propiedades también antiinflamatorias, y son ricas también en Calcio, Magnesio, Fósforo y Potasio, minerales constituyentes de los huesos, por tanto las personas con dolores óseos o articulares, con artrosis, artritis, osteoporosis, etc también deberían incluir las nueces en sus dietas.

Las nueces como la mayoría de frutos secos tiene trazas de cianuro, por tanto no se deben comer verdes. Curiosamente, las nueces contienen mitrídato, antídoto contra todo tipo de envenenamientos.

Propiedades del aceite de nueces:

El aceite de las nueces es muy rico en omega 3, en concreto en el ácido graso  alfa-linolénico. Este aceite es buenísimo para proteger el corazón y el riesgo de anginas de pecho, por su contenido en omegas ayuda a arrastrar, emulsionar el colesterol, evita que este se deposite en las arterias creando trombos. También ayuda a mantener a las arterias elásticas y a evitar la arterioesclerosis y la hipertensión asociada a ella, por tanto evita dos de los tres factores de riesgo cardíaco, a saber, obesidad, colesterol e hipertensión.

Esta fuente de grasas insaturadas que es el aceite de nueces también es un gran aliado para nuestra belleza, nutre y alimenta nuestra piel, uñas y cabello, tanto si lo tomamos vía oral como si lo usamos como aceite corporal tratamiento de manos y mascarilla para el cabello.

Consumir regularmente aceite de nueces es una gran ayuda para nuestro sistema nervioso, para el cerebro, la memoria, el estrés, la ansiedad e incluso puede ser d ayuda en ciertos casos de depresión.

El aporte de omegas es muy bueno también por sus propiedades antiinflamatorias, con lo cual consumirlo regularmente puede ser una ayuda en los casos de dolores, como el reuma, dolores de huesos, fibromialgias, etc…

Además el sabor de aceite de nueces es exquisito, aliñar una ensalada o unas verduras con el aceite de nueces, y aderezar una verduras a la plancha, le da un toque de sabor muy especial y oxítico que recuerda a las nueces.

 Propiedades del nogal:

Las hojas del nogal son ricas en taninos, por tanto son astringentes, podemos utilizar la infusión de hojas de nogal para ayudar en casos de diarreas y en uso tópico para la desinfección de heridas y llagas, también son recomendables en gargarismos (sin tragarla) para las aftas, llagas y molestias de las encías.

En cosmética se utilizan las hojas del nogal para hacer champús para cabellos grasos (por ser astringentes) y también sus juglonas tintan de caoba, marrón oscuro rojizo, por lo cual se usan para hacer tintes vegetales para el cabello.

Las hojas y las cáscaras de las nueces sirven para curtir la piel y obtener la nogalina, usada como barniz para dar un tono oscuro y proteger la madera.

La madera del nogal es una de las más apreciadas para la carpintería y la ebanisteria.

 Wallnut:

Del nogal también se extrae uno de los elixires florales de Eduard Bach, el Wallnut. Este elixir floral está asociado al cambio, ayuda en épocas de cambio a adaptarnos mejor, por ejemplo cuando los niños entran al colegio, cuando cambian del cola al instituto, cuando entramos en la ida universitaria o laboral, cuando nos independizamos, cuando nos ponemos a vivir en pareja, cuando viene el momento de la paternidad o maternidad, en los cambios laborales o de residencia, cuando los hijos se van de casa, para la jubilación,… si lo pensamos, la vida es continuo cambio, y el wallnut puede ayudarnos a que nos adaptemos más fácilmente a cada nueva etapa.

El embarazo es típicamente wallnut, ya que durante los nueve meses se está formando un bebé, en continuo estado de cambio, y el momento del nacimiento es tal vez el mayor cambio de nuestras vidas, por tanto, la toma de wallnut en las embarazadas y en los primeros días del bebé está siempre recomendado.

El momento de la muerte es también uno de los momentos de cambio más radical, tal vez el cambio que más nos asusta, por tanto en los momentos finales de la vida es recomendable la toma de Wallnut.

El wallnut no solo nos ayuda a adaptarnos a los cambios, sino que además, en esos momentos, nos ayuda a no dejarnos influenciar por opiniones externas a nosotros, por “¿qué será lo que la sociedad espera de mí?” o “¿qué espera mi familia de mi?” sino que nos permite elegir por nosotros mismos, lo que sentimos que es mejor para nosotros mismos, y en esos momentos tan delicados nos ayuda a poder elegir con absoluta libertad.

Rosana Ferre

 

 

 

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