Las contracturas musculares pueden ser de origen traumático o de origen compensatorio. Me explico. De forma resumida, cuando sobreexponemos a un músculo a un exceso de trabajo de contracción-extensión, podemos provocar una contracción muscular permanente e involuntaria. Por lo general, esta contracción es parcial, es decir, apenas unas cuantas fibras musculares o algún haz de fibras pero que sin embargo generan un dolor agudo cuando se las vuelve a someter a tensión e impiden la contracción total del músculo perdiendo fuerza y elasticidad; se trataría en este caso de una contractura muscular aguda. Sin embargo, tal y como estudiamos en nuestro curso de acupuntura, existen diferentes medios por los cuales el organismo es capaz de devolver a su estado natural las fibras musculares afectadas desapareciendo así la contracción y el dolor.

Bien sabemos que los músculos no participan de forma aislada y que influyen los unos sobre los otros en el movimiento de las articulaciones. Por lo tanto, cuando una contractura muscular no se solventa y permanece en el tiempo modificando permanentemente la posición de una articulación, acabará por afectar al resto de músculos que contribuyan al movimiento de la articulación en cuestión. Con el tiempo, la disminución de potencialidad de contracción-extensión de un músculo, deberá ser compensada con la tensión de otro músculo que se asocie a él en sus funciones. Como si de una cadena se tratase, el efecto de tensión de uno de sus extremos genera a su vez tensión en su extremo opuesto.

Y así, una contractura muscular que se haya convertido en crónica, generará contracturas agudas en otros músculos, que aunque estén alejados de éste, deben compensar esa tensión permanente. Por ejemplo, si aparece una contractura a nivel cervical y no se desactiva, con el tiempo se generará otra contractura muscular en articulaciones que puedan compensar ese desequilibrio; en este caso primero a nivel dorsal y posteriormente a nivel lumbar.

En ocasiones no es fácil reconocer que músculo se vio afectado primero y en la práctica está demostrado que en la gran mayoría de las ocasiones, es necesario tratar todas esas tensiones para solventar el problema por completo sin que se den casos de recaída.

A este respecto, la Medicina Tradicional China aporta una visión aún más completa a mi entender. La compensación de esas tensiones, no se producen solamente a nivel de las cadenas musculares asociadas, si no que se generan también en el recorrido energético de los meridianos. Así,  un desequilibrio energético en uno de los meridianos, que por supuesto tienen influencia sobre los músculos por los que pasa, generará un desequilibrio energético a su vez en el extremo más alejado del cuerpo (como bien demuestra la teoría de los seis planos energéticos que conocemos los acupuntores).

Por ejemplo, si sufrimos una lesión crónica en la articulación de la muñeca derecha, sobre el ligamento externo por donde circula el meridiano de Pulmón, se generará otro punto doloroso compensatorio en la articulación antagonista a está, es decir, sobre el ligamento interno del tobillo izquierdo por donde circula el meridiano del Bazo. Es muy curioso hacer la comprobación; cuando se encuentre ante un caso de características similares,  no dude en buscar un punto doloroso en la articulación antagonista. La Medicina Tradicional China promete que si trabajamos sobre ese punto también, además de las contracturas traumáticas y compensatorias según las cadenas musculares, la recuperación será más rápida y completa evitando reapariciones espontáneas y complicaciones.

Paco Mellado

Os dejamos una de nuestras clases de acupuntura, donde nuestro profesor Paco Mellado nos explica todo este tema y además nos deja una demostración práctica de cómo trataríamos la tensión muscular con la acupuntura: Clase de acupuntura.

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