En estas fechas de celebración y reuniones familiares abunda siempre la comida. Y ya sé que puede ser complicado diseñar un menú a gusto de todos pero en este post os voy a dejar algunas recetas veganas que gustarán a todo el mundo y que son muy sencillas de hacer. Creo que no viene mal recordar que se pueden incluir platos en la mesa que no tengan ningún ingrediente animal. Hay recetas veganas deliciosas para todos los gustos.

La sección de picoteo y entrantes es la más sencilla. Las ensaladas y cremas untables son muy socorridas y siempre gustan a todos. Podéis hacer hummus de garbanzos, de lentejas, de remolacha… hay muchas opciones, son muy fáciles de preparar y están riquísimos. O incluso podéis sorprender con patés vegetales de champiñones y almendras o de lentejas y berenjena. Mucha gente se olvida de las legumbres cuando toca pensar en menús de fiesta y se pueden hacer millones de recetas con ellas, que además son deliciosas y ricas en minerales, especialmente hierro, calcio, fósforo y magnesio.

Una ensalada que a nosotros nos encanta es la griega. Está llena de color y queda muy sabrosa. Lo primero que debes hacer es preparar el “queso” feta vegano. En muchos supermercados venden tofu firme. Por si nunca habéis utilizado el tofu en la cocina, suele venir en un paquete con agua, así que hay que prensarlo para que suelte la mayor cantidad de líquido posible. Yo lo que hago es envolverlo en un paño de cocina (también podéis usar servilletas o papel de cocina) y ponerle algo de peso encima. Lo dejo así mientras voy preparando otras cosas. Una vez ha soltado la mayor parte del agua, lo cortamos en dados y lo ponemos en un recipiente de vidrio. Seguidamente le añadimos ¼ de taza de zumo de limón, ½ taza de agua, ½ taza de vinagre de manzana y 1 cucharada de orégano. Lo tapamos y lo dejamos marinar en la nevera mínimo dos horas. Aunque lo ideal es que esté dos o tres días para que coja más sabor pero con un par de horas ya está muy sabroso. Lo mejor es que, puedes tenerlo en la nevera varios días para utilizarlo en otro momento y está riquísimo.

El resto de ingredientes para la ensalada simplemente es trocear ½ cebolla roja, 1 pepino, 1 pimiento verde, 4 tomates, 1 bote de aceitunas negras, 1 cucharada de orégano, sal, pimienta negra y aceite de oliva. En mi caso, le pongo aceite de sésamo porque le da un toque especial y no olvidemos que las semillas son muy importantes para llevar una dieta súper completa. El sésamo es muy rico en ácidos grasos insaturados (como lecitina, omega 6 y omega 9), fibra, antioxidantes, proteínas vegetales, vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B9, E, K y minerales como el calcio, magnesio, fósforo, zinc, silicio, cobre, boro, potasio… A pesar de su diminuto tamaño son súper nutritivas. Mezclamos todos los ingredientes en un bol junto al “queso” feta y ¡listo!.

Vamos con el plato principal. Un buen truco para alguien ajeno al veganismo que busque un primer plato adecuado, es recurrir a recetas típicas que ya conozca pero sustituyendo los ingredientes de origen animal. He decidido hacer unos canelones rellenos de verdura pero también los podéis hacer “boloñesa” sustituyendo la carne picada por soja texturizada y os aseguro que se van a chupar los dedos, nadie se creerá que son canelones veganos.

En esta receta he hecho primero un sofrito con aceite de oliva, una cebolla, un calabacín, cinco o seis champiñones, 4 zanahorias, espinacas y piñones. Mientras se va dorando a fuego mínimo voy preparando la bechamel. Yo utilizo leche vegetal de avena sin azúcares añadidos. La que compro es de Mercadona y le deja un sabor suave. Pero también podéis utilizar leche de soja. La harina puede ser de trigo, de espelta, de maiz… la que tengáis en casa. Si utilizáis harina integral, la bechamel se queda un poco más oscura pero está muy sabrosa. Si tenéis también algún intolerante al gluten, utilizad la de maíz y así pueden disfrutar de esta maravillosa receta. (No os olvidéis de comprar las placas para canelones sin gluten). Primero, pongo cuatro cucharadas de aceite de oliva a calentar en un cazo y le añado ocho cucharadas soperas de harina, dejo que se dore y voy echando poco a poco la leche de avena sin dejar de remover. Un poco de nuez moscada, pimienta y sal. La consistencia de la bechamel va a gustos, yo suelo utilizar un litro de leche y tengo suficiente para el relleno de los canelones y para ponerle por encima una vez están colocados en la bandeja. Cuando tengamos listo el sofrito le añadimos la cantidad de bechamel que nosotros consideremos y removemos hasta mezclarlo todo bien. Rellenamos las placas de canelones y los ponemos en una bandeja de horno. Puedes untar la bandeja con margarina o aceite o incluso con una capa de bechamel, para que no se pegue. Una vez los tenemos todos colocados (con esas cantidades os saldrá para unos 19 o 20 canelones), le añadimos el resto de la bechamel por encima. Si os gusta que queden gratinados podéis echarle “queso” vegano por encima. En consum venden uno estilo mozzarela, para derretir, que se llama Veganeso. Y al horno.

Ningún menú de fiesta puede estar completo sin su broche dulce, mucho menos en Navidad. El recurso rápido es sacar fruta fresca, pero vamos a ser algo más creativos, que la ocasión lo merece, y opciones veganas de postre hay muchísimas. Incluso de turrones y polvorones. Son muy sencillas de hacer y todos se van a chupar los dedos.

He optado por hacer una tarta que nos encanta, la cheescake con fresa de toda la vida, pero versión vegana. Hay varias formas de preparar esta receta y todas quedan deliciosas. Se puede hacer el relleno con leche de soja y yogur de soja, con leche de coco y frutos secos, con la base hecha de galletas y margarina, o con avellanas y dátiles… Existen muchas variedades, así que todo es echarle imaginación y quedarte con tu preferida.

Primero, debes tener un molde para horno desmontable, (aunque en esta receta no se necesite horno). Empezamos cociendo 200 gramos de anacardos crudos, con abundante agua durante 45 minutos. También podéis dejarlos en remojo durante ocho horas. Mientras tanto preparamos la base de la tarta triturando 200 gramos de avellanas peladas junto a 13 dátiles y una cucharada de canela, hasta que quede una masa homógenea. Lo volcamos en el molde y con una cuchara o con las manos vamos presionando hasta crear una base consistente (para que no se te peque en la cuchara puedes mojarla con agua cuantas veces sea necesario). Una vez tenemos la base lista lo metemos en el congelador y vamos con el relleno. En un bol o en una batidora de vaso añadimos los anacardos ya cocidos y pasados por agua fría, 300ml de leche de coco de lata (no de brick), el zumo de medio limón, 4 cucharadas soperas de sirope de ágave, un puñado de frutos rojos (moras, frambuesas, fresas…) y 200gr de Veganeso. Yo utilizo ese en especial porque tiene un toque dulce y para la tarta es perfecto. Lo batimos todo hasta que sea una crema homógenea y probamos. Es el momento de añadir más edulcorante o queso vegano para dar sabor. Las medidas que os he dado son las ideales pero esto va a gusto de cada persona.

Sacamos el molde, volcamos la crema y al congelador de nuevo unos 30 minutos. Cuando esté lista, desmoldamos y le ponemos por encima mermelada de fresa y algunos frutos rojos para decorar. Después no olvides guardarla en la nevera hasta que os la vayáis a comer, no en el congelador.

De aspecto queda preciosa pero es que además ¡¡está deliciosa!!.

Nuestros amigos y familiares cada vez alucinan más con la variedad de platos veganos que preparamos y que ni se imaginan que no llevan ningún producto de origen animal. Internet está lleno de blogs con recetas y además cada vez hay más productos precocinados veganos en los supermercados, como hamburgesas, pizzas, tortillas, croquetas, helados, … No hay excusas para ir incluyendo cada vez más alimentos vegetales a vuestras dietas, que además de ser sanísimos os vais a sorprender con lo deliciosos que quedan, las digestiones son menos pesadas y te vas a sentir mucho mejor. Sobre todo en estas fechas festivas que se consumen barbaridades de productos de origen animal.

Os animo a que probéis algunas y nos dejéis en comentarios cualquier duda que os surja.

¡Feliz año nuevo y mis mejores deseos para este 2019!

Génesis Gutiérrez

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