En la antigua mitología griega se habla de las naranjas como las manzanas de oro, alimento que otorgaba la inmortalidad a los dioses. Tal vez supieran ya los desde la antigüedad las impresionantes propiedades antioxidantes de la naranja que si bien no otorga la inmortalidad a los hombres sí evita el envejecimiento precoz de los tejidos.

Las naranjas se asocian a la fertilidad, ya dijimos del naranjo que era el árbol de la fecundidad pues es uno de los pocos que saca las hojas, las flores y los frutos simultáneamente. Además, la naranja trabaja sobre el segundo chacra, el chacra naranja, chacra que rige la creatividad. Sí además observamos su color, el color naranja es el color de la alegría. Y si además le sumamos las propiedades físicas de la naranja como el hecho de ser un aporte de glucosa rápido y de vitamina C que aporta energía rápida, podemos añadir que la naranja es fuente de vitalidad. ¡Qué maravilloso regalo nos otorga la naturaleza con la naranja: alegría, vitalidad y creatividad! Imaginad qué gran diferencia de empezar al día con un zumo fresco, recién exprimido de naranjas, la frescura y la glucosa nos activarán y nos aportarán energía rápida, de manera que empezaremos el día con vitalidad, y la vitalidad hace que tengamos más ilusión por hacer cosas y por tanto aumentará nuestra creatividad, es como empezar pensando “qué maravilloso día para disfrutar plenamente de él”. Al lado de esto, que triste es empezar el día con un café con leche, color marrón, terrenalidad, es como “qué pereza otro día igual”.

La naranja se ha asociado mucho también al amor, Platón narra en el “Banquete” una historia sobre que en las primeras edades el ser humano era esféricos como naranjas, con dos caras opuestas una delante y otra detrás, con cuatro piernas y cuatro brazos, para los antiguos lo esférico era símbolo de perfección, por eso pensaban que el hombre perfecto de las primeras edades de la creación, debía ser esférico. Estos hombres perfectos se volvieron vanidosos y dijeron de ellos mismos que eran como dioses y Zeus como castigo a su vanidad los partió por la mita para que vagaran por la Tierra buscando siempre a su otra mitad. De esta historia viene aquello de “Eres mi media naranja”.

La naranja (citrus sinensis) es una fruta especialmente rica en vitamina C, esto la convierte en un poderoso antioxidante. Con el paso de los años, nuestros tejidos se oxidan, se esclerotizan, se van endureciendo y perdiendo su elasticidad, un aporte importante de vitamina C evita la oxidación de los tejidos y los mantiene jóvenes por más tiempo. Esta propiedad hace de la naranja un gran aliado en los tratamientos para la piel para mantener la tersura de la piel y retrasar la aparición de las arrugas.

Pero no sólo está indicado para la cosmética, la propiedad antioxidante es especialmente útil para nuestras arterias, las mantiene elásticas y evita su endurecimiento, retrasando así la arterioesclerosis y la hipertensión que aparecen asociadas a la edad. Por tanto la naranja puede ser una gran aliado para prevenir problemas cardiovasculares.

La naranja tomada habitualmente es también una gran ayuda para nuestras venas, las mantiene elásticas y evita o retrasa la aparición de varices y una vez ya tenemos varices, mala circulación de retorno y edemas, nos ayuda a aliviar sus síntomas y a sentirnos las piernas más ligeras y con menos molestias.

La naranja también es útil para los tratamientos de la piel, es un potente cicatrizante, para regenerar heridas, para pieles muy secas, eccemas secos, la toma de un vaso de zumo de naranja al día puede ser una gran ayuda.

Las naranjas son también una gran ayuda para el estreñimiento tanto por su aporte de fibra como por la acción laxante de la vitamina C en grandes cantidades y el Magnesio.

La vitamina C es especialmente importante para la acción de nuestras defensas, ayuda a prevenir resfriados e infecciones y también ayuda a nuestras defensas en procesos inflamatorios.

La naranja además de ser una fuente especialmente buena de Vitamina C, tal y como vemos en nuestro curso de dietética, contiene también Magnesio, calcio, carótenos, ácido fólico, fósforo, potasio, cobre, zinc, ácido málico, oxálico y cítrico.

Esta composición hace que las naranjas sean también buenos aliados para los huesos, los ligamentos y los músculos.

No obstante la naranja no es buena para todo el mundo, la naranja contiene ácidos y las personas con digestivos delicados o enfermos notarán que el zumo de naranja y especialmente si es en ayunas les sienta mal. Tampoco es recomendable tomas naranjas cuando se tiene el organismo muy acidificado, la naranja acidifica más todavía, en otra noticia ya hablamos del equilibrio ácido base, tal vez sería más indicado antes de retirar las naranjas eliminar el exceso de carnes y purinas, café, excitantes, bollería y otros muchos alimentos que acidifican y que no nos aportan tantos beneficios como las naranjas, pero una vez ya roto el equilibrio, será mejor no abusar de las naranjas. Tampoco deben tomas naranjas aquellas personas con dolores de huesos, tipo artritis, artrosis, reuma o gota, ya que los ácidos, acidificarán más todavía el organismo y por tanto pueden aumentar los dolores.

Esencia de Naranjo dulce:

De la presión de la cáscara de la naranja se extrae la esencial del naranjo dulce. Esta esencia posee una aroma dulce y fresco, es imposible oler el aroma de naranjo dulce y que no se nos dibuje una sonrisa en el rostro. El aroma de esta esencia aporta sensación de alegría, felicidad, inocencia, ausencia de problemas y responsabilidades. Nos conecta con la inocencia de la infancia, cuando no teníamos problemas o preocupaciones que nublaran nuestro estado de ánimo. Aporta alegría y buen humor, aligera el corazón.

Como estudiamos en nuestro curso de aromaterapia, aporta calma, y serenidad, al tiempo que aumenta nuestra creatividad y ganas de hacer cosas.

Este aroma es muy utilizado en centros de trabajo, para que los trabajadores trabajen de manera relajada, sin estrés (esto hace que el trabajo cunda más y aparezcan menos problemas y roces entre los empleados) al tiempo que aumenta la creatividad y la ilusión por lo que se hace.

También se usa mucho para vaporizar en el hogar, en la zona de reunión familiar para aportar una sensación de calma y de alegría y bienestar a la vez.

La esencia de naranja es buena como antiséptica, tónica digestiva y carminativa, depurativa, regeneradora de la piel, aporta vitalidad, ilusión por hacer cosas nuevas, al tiempo es relajante, calma el estrés y el nerviosismo.

Esta esencia podemos usarla para aromatizar espacios, diluida en aceites vegetales o cremas para uso tópico en pieles secas y desgastadas, también podemos añadir una gotita de la esencia a nuestra crema de noche como tratamiento antiedad. Diluida con aceite vegetal se puede aplicar con un suave masaje sobre la barriga para calmar dolores digestivos o flatulencias. Podemos hacer también inmersiones en su aroma con respiraciones profundas para mejorar nuestro estado de ánimo y nuestro buen humor.

Solo una advertencia, esta esencia es fototóxica, lo cual quiere decir que puede manchas la piel, por tanto no nos pondremos la esencia sobre la piel y acto seguido nos expondremos a la luz solar, directa. También en pieles sensibles puede ser irritante, por tanto no la usaremos pura sobre la piel siempre diluida al menos mitad de aceite vegetal o crema y mitad de esencia de naranja. Posee un aroma tan intenso que incluso si la diluimos más, el aroma seguirá muy presente.

Un zumo de naranja al empezar el día y unas gotitas de la esencia de naranja dulce pueden ser el secreto para empezar el día con alegría, vitalidad y buen humor.

Rosana Ferre

 

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